Me piden que escriba algo sobre ti, algo para leerse en una misa, o algo para compartir para que todo el mundo sepa un sentimiento que solo tu y yo sabemos. De cualquier manera esto se puede malinterpretar. Yo no quiero hablar con adornadas palabras, quiero hablarte con la verdad como me enseñaste a hacerlo. No quiero escribir algo que salga publicado y quede en el olvido, quiero escribirte a ti para decirte lo que nunca te pude decir...
Me arrepiento, aun 15 años después, el no haber entrado contigo al museo de los niños, por niña malcriada. Vivía en tu casa bajo tus reglas y también bajo todos tus consentimientos extremos, dicen que como padre la gente ama pero como abuelo delira. Quisiera poder haber tenido ese espacio con 10 años mas de madurez en mi y aprovechar lo que desperdicié en tus momentos brillantes de lucidez. Quiero quitarte algunas preocupaciones de la cabeza: el whisky me gusta porque es lo que siempre te vi tomar por las tardes cuando llegabas de los tribunales. Bajo tu techo descubrí lo que era el cariño, la inteligencia y quien envolvía los regalos del niño jesus también.
Me gusta escribir porque te veía hacerlo con devoción, la primera y única maquina de escribir que utilicé están marcadas por tus dedos. me gusta leer porque me lo enseñaste, y claro que "para escribir bien hay que leer mucho". La lección de como leer el periódico, y que ni se nos ocurriera a ninguno de tus nietos desordenar tu forma del periódico del domingo para ver la cartelera del cine, había un orden por una razón, esa misma noche Jose Vicente en Televen acurrucada contigo, los dos en pijamas¿Quien tiene la dicha de tener un papa y un abuelo-papa?
la familia, la constancia, la responsabilidad, con ejemplos en tu rutina y con tus cuentos de vida se podían grabar en mi como un cassette de grabadora imborrable, pero el valor que mas respete de ti fue el de la amistad, la fidelidad ante todo, no solo a las convicciones sino con cada persona importante en tu vida empezando por tus hijos que siempre los supiste llenar de seguridad para lo que quisieran hacer y terminando por tus amigos que no dejaban de llenar la casa de visitas y tu mente de anécdotas como el Dr. Ledezma, el Dr. Riera, el famoso cuento de Don Leonidas, el muchas veces repetido de como encontrar el correcto enamorado con cualidades que te describían a ti mismo, Lalo.
Ahora me toca regresar a donde estabas y no encontrar un ambiente que solía girar a tu alrededor, como rey que eras y siempre serás en nuestras vidas porque tu mayor obra somos nosotros como familia que estamos ahora mas unidos que nunca, obra que escribiste con la tinta del cariño y la disciplina. Siempre defenderemos tu humildad y tu honor. "A los buenos amigos hay que acompañarlos hasta al cementerio" decías pero yo no pude acompañarte pero te llevo en mi en lo que soy y en lo que me dejaste que es muchísimo mas que un ejemplo perfecto a seguir...
¡Hermoso!
ResponderSuprimirTQ.
este post me llego al alma!!!
ResponderSuprimirAbby... Que bella descripción de Lalo. Acabo de comentarle a alguien que compartimos que eres de mis personas favoritas. Esta es una de las razones.
ResponderSuprimirUn abrazo